No puedo hablar de experiencia propia porque a mi alrededor no hay nadie con problemas de alcoholismo, pero sí puedo hablar como psicóloga: tu suegra puede tener la mejor voluntad del mundo, puede realmente desear cuidar a su nieta, puede que tenga el firme compromiso de no beber durante esos días, pero una cosa es eso y otra cosa lo que pase en la realidad. No es ninguna apestada, es una mujer con una enfermedad que encima es bastante chunga porque la sustancia a la que es adicta está en todas partes y tiene una aceptación social brutal, nadie la miraría dos veces si entrase en un bar con la niña y se tomase una caña o un vino, por ejemplo, pero, claro, un vino va a acabar llegando en un montón de copas.
Para no andarme más por las ramas: no dejaría a un bebé con una mujer alcohólica con recaídas durante más de unas horas. Sí, necesita que se confíe en ella, pero no puedes ponerle en los brazos un bebé de seis meses y decirle «hala, eres plenamente responsable de una criatura infinitamente frágil que necesita atención 24/7 durante 3 días, apáñate con el estrés que te genere».