Debería haberlo hablado contigo, pero el mal ya está hecho y ahora no puedes volver a atrás. Lo que yo no consiento es que nadie toque mis cosas (ni mi madre) y soy muy estricta con los cacharros de cocina porque la gente tiende a meter el estropajo en la sartén, o a echarle agua fría para que enfríe y así dejártela rallada y combada, entre otras costumbres de cocina que me ponen negra. Y sonará exagerado, pero es mi casa, mis cosas (que cuestan un dinero) y mis normas. Punto.
Sienta a tu novio y a su abuela y les dices que estás encantada de que se quede, pero en TU casa no se hace «todoesto». Así ella como mínimo dejará de tocarte las narices y presionará a sus hijos para que espabilen y se la lleven.