Ay… que hayáis salido del mismo sitio no tiene por qué hacer que seáis coleguis del alma o que seáis dos gotas de agua. Yo llegué a la conclusión que nunca voy a querer a mi hermano, no me sale y también tengo asumido que cuando mis padres no estén, si tiene que salir de mí, no voy a quedar con mi hermano. Podría enumerar los motivos, pero no vienen al caso y aquí no he venido a hablar de «mi libro».
El único consejo que puedo darte es que no te flageles. Es más normal de lo que parece. Además, quién sabe, puede que cuando seáis más mayores os reconciliéis o puede que no, eso sólo el tiempo lo dirá. Pero ni es raro, ni eres mala persona por ello.