Si no la quieres, no la quieres. Ser familia no te obliga a ello.
Otra cosa sería si le desearás cosas malas, pero que no la aguantes no es un delito.
No te sientas mal por tus sentimientos. Una frase que se repite mucho en psicología es «Tus sentimientos son válidos». Tranquila, que no eres un monstruo.