Soy, sobradamente, mayor de edad. Entiendo que mis padres quieran lo mejor para mí y sean sobreproctores. Nunca les he dado problemas. Me gustaría que me otorgaran el beneficio de la duda y confiaran en mí y mis elecciones. Y si me equivoco pues me equivoco. Sé que es triste que a mi edad haya tenido que recurrir a las mentiras para ser feliz en mi relación de pareja… pero ahora todo es una mierda y solo he hecho que empeorar la situación.