Lo hecho, hecho está, lástima de remordimientos, pero las acciones tienen sus consecuencias y por mucho que se quiera al novio debes actuar con calidad moral. Es decir, o se lo cuentas a tu novio atendiendo y asumiendo todas las consecuencias, o dejas a tu novio sin contar nada y alejándote por un tiempo de los dos. La distancia aclarará la cabeza y los sentimientos, y cuando decidas entre amor o atracción sexual, no habrá remordimientos.