El problema es que esa señorona se piensa que sí puede decirte lo que piensa cuando no es así. Deberíamos empezar a darnos cuenta que no tenemos todo el derecho del mundo a darle a alguien nuestra opinión sobre ellos mismos si no nos la están pidiendo.
Eso se llama ser un entrometido, indiscreto y descarado. Además de gilipollas, claro ;)