Lo primero es que como se ponga así cada vez que te vea hablando con un tío, apaga y vámonos.
Y lo segundo, revísate un poco el machismo interiorizado con eso de que te llevas mejor «con los tíos que con las tías». Es un cuento chino que nos han hecho tragar desde pequeñas para hacernos ver rivales entre nosotras y que lo guay es «ser como un chico» o «ser un chico más». Yo decía exactamente lo mismo y desde que he abierto los ojos tengo relaciones de amistad mucho más sanas con todo el mundo, hombres y mujeres.