No claro, todas vuestras acciones son puras e inmaculadas, y no tienen consecuencias para nadie.
A quién se le va a ocurrir que exhibir características sexuales tenga ninguna consecuencia, incluso si las tuviera, todos los hombres nos encanta que traten de llamarnos la atención a todas horas y todas nuestras erecciones son completamente deseadas, conscientes y cómodas, eso sí, haz uso de tu libertad de expresión y dile a la tipa que estarías más cómodo si se tapara un poco, y te pondrá a caldo.
Lo dicho, la ley del embudo.
Toda la libertad y los derechos para las princesitas, todas las responsabilidadas, culpas (reales o inventadas) y obligaciones para los despreciables hombres.
Al fin y al cabo sólo estan ahí para serviros.
Menudas putas de tres al cuarto estás hechas algunas, y encima cínicas.