No te preocupes y ríete tú la primera de lo que pasó. Yo no he pasado más vergüenza en mi vida una vez. Llegue toda arreglada, tipo estrella de Hollywood, a un local, y cuando fui a entrar me tropecé, acabe patinando de culo todo lo largo que era el local, me levanté como un resorte y lo primero que pregunte era si me había manchado… jajaja. Me vio todo el mundo. Al final se quedó en una anécdota, yo me moría de la vergüenza, pero soy la primera en contarlo. Antes de que se rían de mí por mi “pastosidad “ me río yo primera. No te preocupes. Un beso.