Me he encontrado en tu misma situación y no hace tanto, la verdad… Efectivamente no son ni celos ni nada por el estilo, es la pregunta de ¿¿¿pero qué cojo…??? Ese «necesito una explicación».
No sé si tienes posibilidad de encontrártelo por la calle, pero si es así pregúntale. Yo lo hice y solo me sirvió para decirle en su cara: ¡niñato! Pero me quedé más ancha que larga,jeje.
¡Ánimo y pa’lante!