-Te estás poniendo histérica.
-Lo que tienes que hacer es pintarte y arreglarte, verás qué bien.
-¿Haces bricolaje? Eso son cosas de hombres.
-¿Estás con la regla o qué?
-Pues no me parece bien que se celebre el día de la mujer, vamos a ver ¿acaso tú cobras menos que yo? (compañero de trabajo dixit).
-¿Tienes pareja? ¿Estás pensando tener hijos? (Entrevistas de trabajo varias a lo largo de mi vida).
-Si lo de la manada está muy mal, pero es que algunas… (insertar aquí cualquier motivo que nos haga culpables de cualquier agresión sexual).
-El hombre no sabe controlarse, es la mujer la que tiene que poner el freno a tiempo.
-Los hombres no son tan detallistas en casa como nosotras pero con el tiempo aprenderán.
-¡Qué chico tan majo! ¡Cómo ayuda con los niños! ¡Y qué apañadito en la casa!
-¿Y tu marido te deja? (Válido para cualquier cosa que me dé la gana hacer sin que él venga conmigo).
Y un largo etcétera aliñado con miraditas y frases nada llamativas en sí pero dichas con grandes dosis de superioridad masculina y condescendencia paternalista… y, como ha dicho Mi queridísimo piscis, lo más triste de todo es que la mayoría se las escucho a mujeres, algunas de ellas muy jóvenes.
No permitamos ni una de ellas sin hacer notar que es un error y que esto también es machismo.