Soy madre, y tengo claro que mis hijos son míos y los tengo que vigilar yo. Me gusta llevar a mis pequeños (son muy pequeños) a bares y sitios de esparcimiento, pero siempre cuidando que no den por culo. Es decir, su están andando, mirando gente y «charlando» con algún cliente, siempre bajo mi mirada y si no les molestan, ok. Si de ponen pesados me salgo, o en último caso tiro de dibujitos (no me hacen chiste, pero para estos casos van bien).
También os digo: me come el coño que haya más tolerancia con los perros que con los niños, porque, que yo sepa, mis hijos son humanos y ciudadanos. Que se nos está yendo la olla, y a mí me flipando los perros, ojo, y que perros adiestrados vayan a bares, pues mira… Pero también me ha pasado de estar en sitios con peña con su perro suelto dando la brasa, y los dueños a su bola. Y mira, eso es peor