Yo he pasado por un proceso de infertilidad desconocida, también fui rechazada por tener un IMC demasiado alto, perdí peso, me sometí a tres inseminaciones que fueron fallidas, y esperando la cuarta me quedé de forma natural, y aquí estoy, esperando a mi bebé… En ningún momento pensé en dejar a mi marido por esto, y nuestro mayor deseo es ser padres. El apoyo y la comunicación mutua es fundamental, habla con él, cuéntale tus miedos, valorad las opciones que tenéis y por las que estáis dispuestos a pasar. Es un proceso largo, duro, y si necesitáis ayuda psicológica no dudéis en buscarla… la recompensa al final del túnel lo compensa todo, pero siempre juntos.