A ver, es cierto que tendrías que haber ido antes. Pero mi primera vez en el ginecólogo fue como a los 30. Yo le dije sinceramente que no había ido nunca, y aunque puso un poco cara de sorpresa, fue su única reacción. Lo bueno es que, una vez hayas ido, verás que no es para tanto. Y así no te dará ningún reparo ir a la revisión anual que es lo aconsejable.
Sobre todo, tranquilidad. Y nunca es tarde si la dicha es buena