Tu consejo es tan válido como el de las que apremiaron a la chica a dejarlo. En tu caso no estás de acuerdo porque evidentemente el mismo caso te afectó directamente, pero es mucho decir que las demás se equivocan y tú tienes razón. Ni tú ni nadie sabe si se curará de su ludopatía, no hay garantías y cada una es muy libre de decidir lo que quiere hacer con su vida.