Es fenomenal que hayas dicho HASTA AQUÍ. Pregúntale si ella pensaba pagar la casa rural como tú pagaste los bungalows, y escríbele lo que nos has dicho a nosotras: que estás harta, que tú también mereces que te cuiden como amiga y que estás harta de ir haciéndole la cama a todo el mundo. Que a ver dónde están las amigas en los momentos realmente difíciles, como el tuyo ahora. Que si vas a tener una amiga para eso pues le das la razón, mejor no tenerla.
Y al coño. Tu salud mental lo va a agradecer.