La primera vez que me acosté con el que es ahora mi pareja, le pregunté cuántas veces le habían preguntado si era gay, me respondió que había perdido la cuenta.
Lo más divertido es cuando salimos de fiesta con amigos, que a mí me entran chicas y a el chicos. Nosotros lo llevamos genial. Él habla de sí mismo en femenino, no me deja decorar la casa porque yo no tengo «buen gusto» y así con infinidad de cosas en las que «cabíamos los papeles».
Es lo más normal del mundo que te guste un chico así :)