Que la presión social a la que estamos sometidas para cumplir con los ideales de belleza son brutales, y que antes de reconocer que nos afectan, por orgullo decimos que lo hacemos porque queremos, sin plantearnos porqué lo queremos, qué nos empuja al maquillaje 24 horas, a los zapatos de tacón, a la ropa imposible, a las intervenciones quirúrgicas, etc… Muy triste todo