Aquí una de 1,64m y 48-49 kg. Cuando he leído tu mensaje me ha parecido que estabas describiendo mi vida y mis pensamientos. Cuando tenía 15 años llegué a pesar 46 kg (con un pelín menos de altura, pero más o menos) por problemas de ansiedad muy fuerte por cuestiones familiares pero curiosamente solo un par de personas me comentaron algo sobre mi peso. Actualmente estoy en los 49 kg (el peso máximo que he tenido en toda mi vida) y cada poco tiempo me cae algún comentario acerca de mi delgadez ya sea por parte de conocidos, familiares algo lejanos o incluso desconocidos.
Cuando tuve ese problema casi no prestaba atención a mi peso o a la forma de mi cuerpo: al principio porque solo podía pensar en los problemas que estaba atravesado mi familia y después, cuando por suerte se fue solucionando, porque casi nadie me había dicho nada y no me planteaba que mi cuerpo estuviese «mal». Incluso tengo que reconocer que cuando empecé a ganar algún quilillo (poca cosa, pero se me notaba un poquito) me miraba al espejo y en general me gustaba. En cambio, cuando al cabo de un tiempo empecé a recibir comentarios con frecuencia (a pesar de estar en mi peso personal máximo) cambié toda la perspectiva y comencé fijarme en detalles y a odiar mi poco pecho, mi poco culo, mis piernas lánguidas… Ahora mismo estoy trabajando en esto e intento ver las cosas de manera positiva, tal y como hacía antes.
Lo que quiero decir con todo este tocho es que muchas veces las personas (y especialmente nosotros los adolescentes y los jóvenes) tenemos una opinión que está MUY basada en las opiniones de otra gente y que la percepción de nuestro cuerpo o de otras cosas puede cambiar en relación al entorno que tienes.
Mi consejo es que cambies de entorno si ves que no te favorece ni te aporta nada positivo. Y con respecto a la gente que no puedes evitar, como tu madre, intenta ignorarla y centrarte en TU propia visión. ¿te ves bien, te gusta lo que ves? Entonces, siempre que tengas salud, adelante.
Con respecto al debate de la delgadofobia, personalmente no creo que haya una fobia sistemática a la delgadez en la sociedad. Actualmente y desde hace un tiempo las modelos que vemos son delgadas, los maniquíes son delgados y la gran mayoría de estándares son delgados. Por eso incluso me llegó a gustar mi cuerpo en algún momento de mi adolescencia, porque me podía identificar con ciertos cánones. En cambio, sí que hay una gran falta de representación de cuerpos más grandes o con otras características, igualmente válidos y bellos. De todos modos, por desgracia si eres un poco diferente a la mayoría de gente de tu entorno (sea por delgada o por gorda) siempre van a haber críticas.
Mucho ánimo!