Yo pasé por lo mismo hace tres años y no me arrepiento, es la mejor decisión que tomé en mi vida porque no quería tener un hijo de un padre alcohólico justo cuando acababa de ganarme una importante beca. La decisión es tuya, y no sólo es tu cuerpo, es tu vida, la vida que tú quieres vivir, si no estás preparada para ser madre sólo vas a traer a una criatura a sufrir y tú también vas a sufrir. No me arrepiento ni me avergüenzo. Aprendí a ser más responsable y a ser más fuerte en mis decisiones para no tener que volver a pasar por algo sí.