Siéntate para decirle con qué no te sientes agusto. “Mira, llevo tiempo regular… te quiero mucho pero necesito más atención y menos play en mi vida”. Lo mismo te dice que eso puede cambiarlo. Dale un tiempo y si todo sigue igual ya te vuelves a sentar con él y le dices que no ha funcionado. Y lo de siempre: que lo quieres mucho, que tu amistad la va a tener siempre y ya… que se lo tome él como quiera. Es que no hay más.
¿Cómo se dicen las cosas? Diciéndolas.