Hola!
Yo lo hice. Cuando terminé la carrera era muy consciente de que tenía que especializarme, y a pesar de estar segura de qué iba a hacer, no sabía muy bien dónde y con qué fin. Así que me tomé un año tranquila. Saqué idiomas, trabajé algo, descansé. Cogí el máster con más fuerza y con las ideas más claras.