¡Ay! Y pensar que hace algunas semanas una chica escribió por lo contrario: el novio la prefería cuando estaba sin duchar regresando del trabajo. Y a ella le daba asco porque prefería bañarse antes.
En fin. Mira, yo tuve un chico que sudaba tanto que a veces no lo podía ni abrazar con firmeza porque se me resbalaban las manos. Yo soy súper maniática y asquienta pero lo superé. Venía recién bañadito (el sudor no es lo mismo que sea acumulado del día a que sea sudor fresquito, reciente y inevitable por la actividad del momento, y eso como asquientos tenemos que entenderlo)
Te juro que alguna vez él estuvo encima mío y me cayeron dos gotas de sudor, ¡así de extremo! Pero nada, lo superé porque hay que tener prioridades claras:
era un amor de chico y un esforzado empotrador.
También ayudaba tener a mano una toallita para secarlo, cosa que yo hacía amorosamente y ambos nos reíamos de la situación. La actitud es todo, si lo secaba con asco hubiera sido ofensivo y nadie tiene la culpa de cómo reacciona su cuerpo al calor.
¡Suerte!