Yo tengo una hija y cuando era pequeña (ahora tiene 20) salía con mis amigas nunca la llevé. Tampoco eran súper salidas, ir a cenar o a tomar el té, cosas así. Varias teníamos hijos y para esas ocasiones se quedaban con sus padres. Y llamadnos raras, pero todas esperábamos ese día para charlar de cosas más interesantes que las hazañas de nuestros hijos. Probadlo, es muy sano.