Acepta que se acabó. Llora lo que necesites e intenta distraerte. Parece un consejo comodín pero es lo único que puede hacer que sigas adelante. Apúntate al gimnasio o a alguna actividad, sal todo lo que puedas o vete de viaje o a casa de algún familiar. Y si puedes, con el tiempo (ahora no es recomendable) habla con él para zanjar la relación bien sin rencillas. Muchas veces nos quedamos estancadas porque no cerramos bien las historias y nos atormenta.