Lo que te sucede es que quieres estar acompañada, a cualquier precio… Por no estar contigo misma. No lo digo como reproche porque muchas de nosotras hemos caído en actitudes de dependencia. La dependencia no es amor real, es miedo a la soledad y agarrarse a un clavo ardiendo. La vida puede ser maravillosa sin pareja, Atrévete a explorarla y a redescubrir te a ti misma.