La pena es que te crees que el cuerpo de la mujer se puede comprar y vender, y cosificas a un ser humano. Y de paso crees que los hombres tienen derecho a comprar ese cuerpo. Y así se sigue creyendo que el cuerpo de la mujer está para uso y disfrute del hombre. Poco haces porque las mujeres sean respetadas como seres humanos.