Yo ya sabía sobre ese mundo, porque tengo una amiga cercana que lo ha sido y yo fui la primera en apoyarla (me lo contó porque confiaba en que yo no iba a darle ningún tipo de «sermón»), todo bien hasta que le pasó factura y tuvo que estar un bueno tiempo en psiquiatras y con pastillas.
He visto ese mundo desde fuera pero cerca y, esos hombres jóvenes con pareja o sin ellas que son tan amables, luego hablan de ti como si solo fueras un objeto en foros de internet (los hay y no son difíciles de buscar, aunque os adelanto que a mí me dio literalmente asco la forma en la que hablaban allí de las mujeres).
Solo aceptaré la prostitución «libre» cuando no haya el más mínimo caso de una mujer/niña obligada, víctima de la trata, de la violencia o de la pobreza; mientras tanto seré abolicionista.