Esto pasa cuando das esperando algo a cambio, que tu mente ya va «exigiendo» regalos a los amigos, como cuando teníamos 5-6 años. Lo mismo que en las bodas. Ya no se da por dar, se da por recibir.
Tu amiga ha sido sincera con vosotras y ha dejado las cosas claras. Creo que no es por no poder, sino por no querer, ese tipo de gestos a lo mejor ya no la llenan.
He leído por allí que al bebé tampoco habría que regalarle nada «más». Como si fuera una especie de venganza o una especie de ecuación. Qué triste, de verdad.
Con o sin regalos, sigue siendo la misma amiga de siempre. Lo que importa es si está allí cuando la necesitas. Lo demás, a mi modo de ver, no es relevante.