Jo, cuánto te entiendo, lo he sufrido durante tantos años que sé perfectamente por lo que estás pasando. Intenté lo de las trampas que te comentan e incluso me planteé irme a vivir al polo norte, pero, amiga, esa no es la solución; ni trampas ni remedios caseros van a quitarte la fobia. Vete a terapia y, aunque asco siempre les tendrás, aprenderás a vivir con ellas.