Hola guapa, me siento muy identificada con lo que cuentas. Mi padre nos hizo la vida imposible durante años (finalmente falleció, pero lo que nos hizo queda ahí). Me caso en pocos meses y desde ya te digo que he pensado muchas veces qué habría hecho si siguiera vivo. Pues la conclusión es que ni de broma le hubiera invitado.
Como dicen otras amigas por aquí, el día de tu boda es para celebrar el amor con tu pareja con la gente a la que quieres y quieres en tu vida, los demás sobran.
Años de terapia me han hecho entender que porque culturalmente nos hayan metido en la cabeza que tenemos que querer obligatoriamente a nuestros padres no significa que aplicado a la vida real y según las circunstancias eso deba ser así.
Así que no te sientas culpable, el hecho de que no le quieras en tu boda es algo que se ha buscado él con sus actos, es culpa suya, no tuya. Tú disfruta de tu día con la gente que te hace feliz.