Buenas corazón, te escribo para darte ánimo, estaba al tanto, más o menos de la historia y me extrañó que volviese a tu vida con lo mal que te lo hizo pasar, pero en el corazón nadie manda, era lo que sentías en ese momento. Me alegro de que cerrases esa puerta, hay otros millones de puertas abiertas para ti. Un besazo enorme.