La primera en caer en prejuicios (los chicos quieren follar sin enviar mensajitos, las novias no follan con ellos) y en insultos (feminazis) has sido tú.
Y defender la abolición de la prostitución, que es lo que tú ejerces aunque le pongas una palabra en otro idioma, no significa ser cerrada. Significa estar en contra a ponerle precio al cuerpo de una persona, a alquilarlo o venderlo. Y eso no es ser una falsa feminista, puesto que el feminismo no es es el infantilismo de «hago lo que me da la gana», sino luchar por mejorar las condiciones de todas las mujeres, y la prostitución sólo las empeora.