No sé a qué nivel es pesada tu madre, en mi caso el problema le tenia yo. Yo no era capaz de gestionar bien que ella pensara «blanco» y yo «negro» y hacer «negro» sin remordimientos. He aprendido (con tiempo y esfuerzo) a pasar de su opinión. Mi «yo» actual, en el caso del piso, le diría «qué bien que nos ayudes a buscar información, siempre viene genial, la tendremos en cuenta» y alquilaría el piso que me diera la gana. Con las vacaciones lo mismo «muchas gracias, lo dejamos apuntado por si surge» y haría las vacaciones que me diera la gana, con volver y de decir «es que esto otro al final nos apetecía más» es suficiente. Ella no va a cambiar, así que cambia tú si quieres ser feliz.