Siento muchísimo que estés así.
Al leer tu post me he sentido muy identificada. Yo también tengo 24 años y sufrí una depresión muy muy grande durante un año, y desde entonces he estado padeciendo de ansiedad; he tenido muchas recaídas. Todo esto me pasó con 19 años y a día de hoy sigo con antidepresivos.
Primero fui a una psicóloga psicoanalista que estaba como una cabra y lo único que consiguió es que cada vez estuviese peor. Fue horrible. Cada vez tenía más recaídas, cada vez peores, hasta llegar a un punto en el que casi me ingresan. Tenía muchos pensamientos suicidas. Sé lo que es estar como tú, he pasado por lo mismo y he tenido los mismos pensamientos: que no merecía la pena seguir viviendo, que el mundo estaría mejor sin mí. Lo veía todo tan negro… estaba en un pozo muy muy profundo y muy muy oscuro.
Pero luego cambié de psicóloga, a una que me recomendó mi psiquiatra. Era especialista en ansiedad y seguía el método cognitivo-conductual. Estuve 6 meses con ella. A los dos meses, era una nueva persona. Había conseguido reinventarme a mí misma, a desmontar mis creencias limitantes que contribuían a que estuviese en esa situación, y, lo más importante de todo, es que contaba con las herramientas para que todo esto no me volviese a pasar. Fue una pasada. Más pronto que tarde me dio el alta. Yo sentía que no estaba preparada y me daba mucho miedo perderla, porque se iba a vivir a otra ciudad lejos de la que vivo. Pero lo cierto es que he conseguido superar todas las situaciones difíciles que la vida me ha planteado, y he logrado no recaer: notaba que tenía síntomas y aplicaba todo lo que la psicóloga me había enseñado.
Con todo esto, lo que te quiero decir es que SE PUEDE. TÚ PUEDES. TÚ PUEDES SALIR DE ESTE AGUJERO NEGRO. Cambia de psicólogo. Prueba la terapia cognitivo-conductual. Te prometo que la vida merece la pena.