Tengo 28 años y mis padres JAMÁS me han prohibido tener la puerta cerrada…Es que me parece una gilipollez sólo el pensarlo. Y obviamente he tenido sexo en mi cuarto con mis parejas, como mis padres han tenido sexo en su cuarto cuando han querido. El sexo y la privacidad son necesarias, y por lo que se ve tengo que agradecer que mis padres hayan sido normales y me hayan educado en un ambiente sano y seguro.
A las que hablan de los adolescentes como si fuesen gilipollas que «no saben diferenciar la izquierda de la derecha».. que penita me dais. Con padres como vosotros no me extraña que después haya críos y crías con bebés a las 16, si es que están más reprimidos que un cura…no les dejáis espacio personal, ojalá más educación sexual y menos prohibiciones, que así os va…