Conozco un caso de una chica que siempre la tenían con la puerta abierta. A mayores, cuando llegó a una edad «complicada» para sus padres, la hicieron compartir cuarto con su hermana pequeña. Todo por tenerla vigilada e incapacitada 24 horas al día.
Cuando descubrió que su primer novio tenía un cuarto para él solo, allá que pasaba todos los días. Por supuesto a día de hoy está perdidísima en la vida, se lleva mal con sus padres, de ataque de ansiedad en ataque de ansiedad por no tener periodos de tranquilidad (ni conocerlos), y un largo etcétera.
Dejad respirar a vuestros hijos e hijas, hablad las cosas no seáis cobardes. Que las casas no parezcan cárceles por el amor de dios, creéis que ayudáis pero estáis escurriendo el bulto y esa es la opción mala.