Yo me inclino hacia tu lado de la balanza. Si no te gustan los niños y no te sale del potorro tenerlos pululando cerca porque lo que te apetece es un desmadre de tres pares, pues no los invitas y listo. Lo que pasa es que con esa decisión también tienes que ver con los mismos buenos ojos que ella no quiera ir.
Pero esto con todas las decisiones. Al margen de niños o no, si lo que quieres es un desmadre con farlopa (pongo un ejemplo) y a mí el rollo no me va, te doy la enhorabuena y ya nos tomaremos tú y yo otro día unos vinos más acordes a lo que nos guste a ambas. Ni yo puedo molestarme porque no la organices a mi gusto, ni tú porque yo no vaya a algo que no me vaya a gustar.