NYA tienes razón, parece que no recordamos cuando éramos niños. Yo recuerdo perfectamente cuando era niña y mis padres me dejaban con mis tías para ir a bodas, y yo me pasaba el día tranquilita en mi ambiente, jugando con los animales y lléndome a cama a una hora prudencial, en lugar de pasarme el día aburriéndome en un evento que no comprendía y en el que no conocía a nadie. Porque tú misma lo has dicho: llevaste a tu hijo sin saber si habría monitores, juegos u otros niños, y tuviste la suerte de que sí. Pero podría ser que no. Yo fui a mi primera boda cuando se casó mi primo, a los doce años. Era la más joven de la fiesta, pero tenía una edad que ya me permitía no morirme de aburrimiento entre adultos.
No te preocupes por esos adultos que no insisten en llevar a sus hijos a lugares dónde solo ellos se lo van a pasar bien. Yo no tengo ningún trauma por ello y te aseguro que mis padres van a estar mucho mejor cuidados que muchos de esos que se llevaban a sus hijos a todas partes y ahora están en residencias.