La gente se ofende tontamente, es tu día, tu boda, tú pagas y tú decides a quien invitas. Yo me caso el año que viene y no he invitado a algunas parejas de alguna amiga porque es un boda pequeña, el presupuesto no da y punto. Y nadie se ha ofendido, al revés, se lo han tomado como un día para disfrutar entre amigas y no preocuparse por maridos o niños. El drama lo monta el que no es capaz de tolerar decisiones ajenas. Que no quiere ir porque ella ya no es mujer ni amiga y solo es madre y como es madre estamos obligados, que no vaya, es su decisión.