Es su padre, conserva todos sus derechos. Si no querías que estuviera presente en tu vida solo te quedaba abortar o contarle lo del embarazo y haberle pedido que renunciara a la patria potestad. Entiendo por qué no se lo contaste, pero en estas cosas, una vez que los niños nacen, existen unos derechos de los padres, que él no pudo ejercer porque tú se lo ocultaste.
Pero yo contrataría a un abogado que me aconsejara sobre hasta dónde puede exigir él ahora y qué límites o deberes puedes poner tú. Es lo más seguro.
Y en cuanto a tu marido por papeles (menudo lío), cuéntaselo directamente, a él qué más le da. Ya sabe que la niña no es suya, así que obviamente tuvo que tener un padre. Pues sencillamente dile lo que nos has explicado a nosotras, no tiene por qué representarle un drama. Como habrás aprendido, ocultar las cosas suele dar problemas a largo plazo, la honestidad siempre es mejor y da más paz de conciencia.