Puedes proponerle que ese mes hacéis una comparativa. Él hace la compra para él con sus cosas y tú con las tuyas. Y a ver quién se gasta más y cuánto le dura. Resultados al final de mes.
Y mira, sí, reconozco que el Fairy dura más, pero hace más espuma y jabón y se necesita más agua para aclararlo. ¿Y qué pasa? Pues que la factura del agua me sale más alta. Y qué queréis que os diga, me sale más caro el litro de agua que un bote de lavavajillas. Así que yo prefiero el lavavajillas de marca blanca.