Yo odio los niños ruidosos y en mi anterior edificio estaba desquiciada porque jugaban al balón en el patio interior y daban balonazos a la pared y a la puerta de entrada. Vivía alquilada, así que no podía hacer nada al respecto… Por suerte, encontré trabajo en otro sitio y me mudé y ahora vivo en un edificio en el que no hay críos y estoy más feliz que una perdiz. La suerte de tener tú tu propio piso es que no tienes que esperar a mudarte para solucionar el problema, ya que puedes aislar e insonorizar la casa! Ganarás en calidad de vida en todos los sentidos: menos ruido, mejor temperatura interior, no tienes que preocuparte por los vecinos si tienes alguna noche una cena en casa con amigos… En serio, tú que puedes, ¡Hazlo!