Hola guapa, te entiendo, a mi mi suegra no me quiere ni conocer, así que visto lo visto, a lo mejor tengo que dar gracias a Dios.
Si me viera en tu situación, hablaría con él, le diría lo que pienso y que si no quiere enfrentamientos, evitarás estar con ella. Si aún así se da el caso de tener que verla, vete imaginando y ensayando la conversación.
Se dará el momento en que haga algún comentario o tire una indirecta, lo suelen hacer en reuniones familiares, aprovecha y saca la artillería, déjala en evidencia, guardando la compostura, y vete con la cabeza bien alta.
Ser gorda no es sinónimo de estar enferma, ni de no tener agilidad, ni que los hijos vayan a salir gordos.
Sólo puedo mandarte mucha fuerza, y sobre todo si tu chico no te apoya… Ya sabes, no es necesario decírtelo. La familia no es excusa, no tienen la verdad absoluta ni hay que permitirles todo.
Besos