Mi marido es tan bestia que no se fija siquiera en si llevo ropa interior! Pero hoy he descubierto que le ponen muchísimo los tacones altos y las camisetas ceñidas de licra. Es de la vieja escuela, el hombre. De todas formas, me busca aunque lleve dos días sin ducharme ni peinarme, con maquillaje corrido y el pijama con más pelotillas que tenga.