Le habría tocado el hombro, para que se girase y se diese cuenta que yo estaba detrás, y le habría dicho que a lo mejor su concepto de «Cuidarse» no es el mismo que el mío. Por ejemplo, yo cuido mis valores no juzgando a los demás. Y le preguntaría si a su hijo le enseña su concepto de cuidar o el mío, para tenerlo en cuenta.