Durante varios años, o vaginosis o candidiasis, ya me había resignado porque los médicos me decían que tenía que vivir con ello y yo ya había probado todo… Hasta que, por salud, eliminé casi por completo el azúcar de mi dieta (incluidas harinas refindas), solo consumo el que se encuentra naturalmente en la fruta y el que hay en alguna excepción que hago (un onzita de chocolate y cosas así) y pum! Adiós problemas vaginales. Lo había leído más de una vez entre las recomendaciones para prevenirlo pero nunca lo había tomado en serio porque era muy golosa y no creí que pudiera haber mucha diferencia, pero sí la hay, y tanto que la hay.