¿Qué fue lo que te impulsó a buscar trabajo en tu ciudad? ¿Y a dejarlo para irte fuera? ¿Qué te hizo ponerte a muerte con el máster fuera?
Recapacita sobre ello. Y entonces piensa en tu situación actual. ¿Qué es lo que te ha hecho cambiar de actitud? ¿Ha sido la mudanza? Antes ya te habías ido a un lugar extranjero, sin trabajo ni nada, ¿Qué lo hace distinto ahora?
Necesitas una introspección sobre ti misma. Algo que tienes en tu vida actual te está impidiendo hacer tu vida. ¿Es eso tan importante como para pararte indefinidamente?
¿No será que te has quedado sin metas? ¿Has pensado qué es lo que quieres hacer ahora? Vale, encontrar trabajo, sí, porque hay que vivir, pero ¿qué más? Proponte nuevos proyectos, nuevas metas, nuevos planes. Y así podrás ponerte manos a la obra.