Pasé por algo parecido, te cuento a ver si te sirve: también mido 1.64, de 74 bajé a 60 y de 60kg subí a 78, me veía una ballena horrible. La depresión continuó, seguí engordando, me puse en 86, tuve muchos sube y baja, me puse con dieta y ejercicio y de 88 bajé a 80, me fui a estudiar (iba con 7 años de retraso, pero no importa, quería hacerlo) y el estrés, el poco tiempo, los problemas aquí y allí, bueno… Subí a 104 kg.
Pienso que antes de ir a estudiar pesaba 80 y me miro en fotos y me veo que estaba estupenda, guapísima, pero yo me veía un monstruo.
Ahora estoy tremenda, tanto que no soy consciente de lo grande que es mi cuerpo y voy llena de moratones porque no calculo y me golpeo contra toda la casa, uso una 48, es difícil encontrar ropa que me quede medio decente…
Después de mucho lo he asimilado, este es mi cuerpo. No pasa nada, puedo bajar de peso, y soy consciente de algo que no era antes: todavía puedo pesar más. Si sigo aumentando mi peso, habrá un momento en que me vea en fotos sobre cómo estoy ahora y me sienta como cuando miro las fotos donde pesaba 80.
Acepté que he cambiado, pero eso significa que mi salud se puede resentir. Me hice analíticas y estoy camino a la tiroides. Me da miedo obtener diabetes y mi cuerpo no soportaría de forma correcta por ejemplo un embarazo. Supondría un riesgo además para el bebé que fuera a nacer, además de que se me quedarían probablemente enfermedades derivadas del embarazo. Todo esto lo digo porque me he hecho las pruebas pertinentes para saber exactamente en qué estado se encuentra mi cuerpo y para entenderme.
Ahora, después de esa aceptación, empecé a trabajar en el trastorno por atracón, el punto de partida fue aprender a comer, sin hacer dietas restrictivas ni nada. Actualmente lo tengo controlado en un 95% diría yo. Mi ansiedad se ha rebajado y me siento mejor. En verano comencé a hacer ejercicio y pronto empecé a bajar de peso, pero no me he privado de nada y muchos días cambiaba el ejercicio por la piscina, para luego ir a darnos un capricho cenando o lo que sea, así que no he sido constante y no he avanzado.
Pero soy consciente de que ha sido por eso, así que ahora, que ya estoy en rutina, he vuelto a hacer ejercicio. El primer día me sentí obligada y como que lo hacía en contra de mi voluntad. Cuando terminé me di cuenta de que me sentía bien, que por fin había reunido fuerza de voluntad para retomar algo que aunque noto lo mejor que me hace sentir, es una muerte mover estos más de 100 kg allí y allá toda una sesión de ejercicios. Me sentí muy orgullosa de mí misma y el siguiente día lo hice sin problema. Y el siguiente, y el siguiente.
Ahora además he incluido el ayuno intermitente. Quiero bajar de peso porque quiero volver al cuerpo que siempre tuve, no necesito estar en 60kg, con 80 me veo bien. Quiero poder aprovechar ofertas de ropa y tallas que no me puedo poner. Quiero dejar de chocarme contra las cosas sólo porque no me reconozco en mi cuerpo. Quiero prevenir las enfermedades que podría padecer si continúo está racha. Además de aliviar las que ya sufro. Quiero verme bien por fuera ahora que he sido capaz de verme bien por dentro. Esos son algunos de mis motivos.
Busca qué quieres de ti. Sé sincera contigo. Por supuesto si no te aceptas no servirán los ejercicios ni nada de lo que hagas, sólo te generará más ansiedad. La terapia ayuda mucho, con el tiempo te hace ver las cosas de un modo distinto.